Me gustaría retomar
algo a lo que hice referencia anteriormente: la relación entre leer y escribir, entendidos como procesos que no se
pueden separar. Como procesos que deben organizarse de tal modo que leer y escribir sean
percibidos como necesarios para
algo, como siendo alguna cosa que el niño necesita, como resaltó Vygotsky, y
nosotros también.
En primer lugar la oralidad antecede a la grafía,
pero la trae en sí desde el primer momento en que los seres humanos
se volvieron socialmente capaces de ir expresándose a través de símbolos que decían algo de sus sueños, de sus miedos, de su experiencia social,
de sus esperanzas, de sus prácticas.
Cuando aprendemos a
leer, lo hacemos sobre
lo escrito por alguien que antes aprendió a leer y escribir. Al aprender a leer
nos preparamos para,
a continuación, escribir el habla que socialmente construimos.
En realidad creemos que este
argumento mencionado por Freire en su
primera carta es verdadero, pues como el menciona el leer y escribir son procesos
relacionados pues cuando leemos estamos descifrando e interpretando algo que
fue escrito, por el contrario si estamos escribiendo algo tenemos la
posibilidad de comprender lo que estamos redactando a través de la lectura. Freire menciona en esta idea que justifica la
idea del texto pues menciona que el pensar, leer y escribir son procesos
simultáneos y necesarios para generar un movimiento dinámico entre pensamiento,
lenguaje y realidad.
Si nuestras escuelas, desde la más tierna edad de sus alumnos, se
entregasen al trabajo de
estimular en ellos el gusto por
la lectura y la escritura, y ese gusto continuase siendo estimulado durante
todo el tiempo de
su escolaridad, posiblemente habría un número bastante menor de posgraduados hablando de su inseguridad o de su incapacidad para escribir.
Si el estudiar no fuese
para nosotros casi
siempre una carga, si leer no fuese unan obligación amarga que hay que cumplir,
si por el contrario
estudiar y leer fuesen fuente de alegría y placer, de la que surge también el conocimiento indispensable con el cual nos movemos
mejor en el mundo,
tendríamos índices que revelarían una mejor calidad en nuestra educación.
También estamos de acuerdo con
este argumento mencionado por el autor, pues normalmente estamos acostumbrados
que en nuestra formación desde los últimos grados de primaria hasta la
universidad nos asignen la tarea de realizar ciertas lecturas convirtiendo esto
en una tarea obligatoria y como consecuencia causando que esto se realice de
manera forzosa y no disfrutemos en realidad el contenido de esa lectura, lo que
provoca que realicemos la actividad únicamente por cumplir sin llegar a su
verdadera finalidad. Porque estamos también de acuerdo que quien lee más tiene
mayor facilidad de redacción porque el leer permite ampliar tu vocabulario,
poder emitir juicios de manera más sencilla y completa. Coincide también con la
idea principal del texto pues el educador enseñar y aprende al mismo tiempo y
es necesario la necesidad de estudiar por parte de quien se prepara
para la tarea docente y esto se puede realizar por medio de la lectura.
No hay comentarios:
Publicar un comentario